La historia de Patek Philippe Nautilus

Relojes Patek Philippe Nautilus

La historia del reloj Nautilus de Patek Philippe comienza en 1976 en Ginebra, de la mano de Gérald Genta. En esta época en la que los relojes de lujo debían ser exclusivamente de oro, el Nautilus, hecho en acero, revolucionó el mundo de la relojería.

Por su diseño inédito hasta el momento y la original construcción de su caja, el Nautilus dio un giro de 180 grados a los códigos establecidos por la relojería de lujo. El bisel octogonal, los ángulos suaves y las bisagras de los laterales de la caja, hacen del Nautilus un reloj único.

Originalmente, el Nautilus mantenía su estanqueidad hasta 120 metros de profundidad, ¡toda una hazaña para un reloj fabricado en serie! El gran tamaño de la caja del Nautilus fue muy criticado desde sus inicios en el mercado. Sin embargo, precisamente este fue uno de los principales argumentos de la marca para su venta. A lo largo de los años, el modelo Nautilus ha cautivado a mujeres de todo el mundo y por ello en 1980 vio la luz el Nautilus 4700, una versión más fina de este modelo.

p>En 2006, para celebrar los 30 años del Nautilus, Patek Philippe lanza al mercado una nueva generación de Nautilus cuyos diseños están a la altura de la resistencia de sus cajas.

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