La historia de las joyas Hermès

Joyas Hermès

Las joyas Hermès han incorporado los elementos que caracterizan a la famosa marca, que en sus orígenes estaba especializada en talabartería y marroquinería: bocados, candados, estribos, cadenas, cierres, fustas, pieles preciosas y de reptil y, en definitiva, el arte del enganche. Las joyas Hermès se inspiran en el universo del caballo, del mar o en el arte étnico, siempre desde una perspectiva minimalista.

Con unos diseños sofisticados, de líneas puras, las joyas Hermès se pueden llevar a diario, gracias a su sencillez. Mezclan el metal y las piedras preciosas con materiales menos comunes en el ámbito de la joyería: el cuero, el cuerno, la laca, el esmalte, el cristal...

La plata también cuenta con un espacio propio. Con un brillo tan elegante como sobrio, al estilo “Hermès”, se presta a la creación de virtuosas joyas: eslabones, cadenas, cierres o hebillas. En estas piezas tan características de la firma Hermès, los cierres se convierten en protagonistas, ya que se encuentran en el corazón de la joya, por lo que son en sí mismos la “gema”. Algunas de las piezas de Hermes se han convertido en grandes clásicos de la joyería: la pulsera Chaîne d’Ancre, creada en 1937, o la pulsera Hermès Mors.

Otras muchas colecciones de Hermès son ampliamente reconocidas en todo el mundo: tal es el caso de las pulseras Clic Clac, los anillos Khilim o Vertige o los collares Hermès Tarquina.

Collector Square presenta una amplia gama de joyas Hermès de segunda mano. Joyas sencillas y elegantes, para regalar o darse un capricho.

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